“Mi recuperación de tu mano” F.V.

Ponent – Oest. La Rosa de los Vientos. 11/10/2020.

Hace años, o mucho tiempo, que no venía a escribir/respirar aquí. La última vez hacia frío. Me senté hacia el este a pesar de que hacia el oeste habría visto el atardecer. Tenía un bonito atardecer a mis espaldas, muy cerca de mí, y ni siquiera era consciente.

No quiero describir el momento. Hoy quiero, ni tengo ni debo, describir este momento, ser consciente del presente.
Por cierto, he dejado el bolso en el suelo. No está cubriendo mi barriga para hacerme sentir segura. Siento que se ve demasiado, que posiblemente no sea una imagen agradable, pero quiero hacerlo, quiero liberarme. Hoy, el bolso, SE QUEDA EN EL SUELO.
Tres cañas apuntan hacia el sur y una docena de ojos hacia el oeste. ¿Qué tiene el sol y su proceso de retirada que nos atrae y tranquiliza tanto? No lo sé. No lo sé como muchas otras cosas y, hoy, me da igual.

La gente pasea. Habla. Ríen. Algunas personas andan con gesto serio. El mar está tranquilo. Los pescadores esperan pacientes y el sol brilla fuerte. Él si llama mi atención y creo que la de más gente de mi alrededor. El Sol brilla más que mi barriga, acapara más la atención. Despréndete de ella. Observa el Sol. Exhala. Eso es lo importante.
Fluyo y lo veo. El atardecer es maravilloso. Lo observo en su conjunto. Ninguno de sus rayos me llama la atención especialmente. Es el conjunto. Observo la grandeza de la puesta de Sol, todos sus contrastes, sus formas diferentes…., seguro que hay imperfección en ellos, seguro que hay una “barriga” en este atardecer, pero no la percibo. Aún estando esa “barriga” en el atardecer… me gusta, me calma,me relaja, me atrae.

Está nublado. Para algunos, a pesar de la belleza que describo y percibo, el atardecer de hoy no será tan maravilloso como para mí… Pienso…: “¿Es posible que mi barriga sea maravillosa para alguien?, ¿es posible que alguien pueda llegar a ver belleza en ella?”

Joder! Cómo me gusta estar aquí. Escuchar el sonido de las olas, sentir la brisa en mi piel y estar SOLA. Sola. He perdido el miedo a la soledad, a escuchar la desgarradora voz de mi niña… Ahora suena dulce y más tranquila. No del todo, pero más tranquila.

Y, aquí está: “estar aquí sola es de tristes”, “la gente está acompañada”, “segura que el que pase y te vea piensa: melancólica”….Creencias y pensamientos que no son la realidad. La realidad es lo que yo quiera ver. Hoy veo belleza en mi postura, en mi barriga. Ésta, mi barriga, apunta hacia el oeste, hacia ese atardecer maravilloso acompañado por el sonido del mar.

¡Ey!, parece que disfrutas…¿y tu barriga? La acepto y abrazo, pero al pensamiento que habla de ella…LE PUEDEN DAR POR EL CULO.
Igual podrías coger el bolso y taparla… ¿Sabes? ¡¡¡CÁLLATE QUERIDA!!!

Este momento que he descrito es uno de tantos que vivo pasada la mitad del camino de mi recuperación. No es lucha, es escucha y aceptación. Es aprender, de tu mano, a abrazar a mi “rottenmeier”. Gracias.

3 comentarios en ““Mi recuperación de tu mano” F.V.”

  1. Lo he leído escuchándote…. Escuchaba tu voz y te he sentido. Me han venido lágrimas a los ojos porque yo vi ese mismo sol, yo podía haber sido la que tapaba su barriga, la que estaba sola, la que escuchaba esas voces… pero siento que no estoy sola. Es precioso…. de verdad que eres arte pura. Me encanta como escribes, como hablas, como transmites… quiero más.

  2. Me emocionas… por como lo cuentas, por lo que compartes y porque yo tambien me he sentido la chica del bolso. Gracias por expresarlo asi de bien y contar tan bello algo tan dificil.

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